1. ¿Por qué crees que Villoro comienza el texto mencionando que hay un “malentendido” entre escritores y periodistas?  ¿De qué manera se envidian el “fabulador puro” y el “periodista curtido”?

 

El malentendido al que hace mención el autor mexicano nace de la tendencia a idealizar lo ajeno. En el ámbito de las letras, esos celos injustificados suelen darse entre los escritores de arte literario y los periodistas. Los primeros envidian la aventura del mundo real y constante y la relativa popularidad producto del oficio de los segundos; los segundos, envidian el proceso minucioso, la autoridad sobre el tiempo y la perpetuidad célebre de los primeros.

 

  1. Se menciona que la crónica es la suma de dos economías.  ¿Cuáles son y cómo se mezclan en este género?

 

La ficción y el reportaje. Villoro hace referencia a la coalición entre estas dos vertientes de implicaciones económicas distintas como una encrucijada de la que surge la crónica. Mejor aún lo explica un par de líneas antes cuando señala que “el escritor de crónicas es un cuentista o un novelista en apuros económicos”, por eso de que el cronista goza de libertad creativa en su estilo narrativo pero a la misma vez le aplican las exigencias de tiempo, espacio y veracidad propias del periodismo.

 

  1. Si la crónica es un género híbrido, menciona las características que toma de otros géneros literarios y periodísticos.

 

El “ornitorrinco de la prosa”, como bautiza Villoro a la crónica, se compone de rasgos propios de otras estructuras narrativas. Las posibles combinaciones de recursos literarios varían y se extienden en una lista que de hacerse sería interminable. Por ejemplo y en general, se cuela la estrategia subjetiva y la reconstrucción ilusoria de la realidad que ocurre en las novelas, se presentan datos verdaderos que son la esencia de los reportajes, se asemeja en su brevedad al cuento, inserta diálogos cual entrevista; y así continúa la enumeración en la que abunda el autor, quedándose corto.

 

  1. Cuando Villoro menciona que el periodista “trabaja con préstamos”, ¿a qué se refiere?

 

El periodista que se propone hacer crónicas toma prestada la realidad ajena. Al insertarse en un ambiente que no es el propio y darse a la tarea de transmitir lo que allí acontece, debe hacer un balance entre el atrevimiento de volverse testigo y el reconocimiento de que aún en su empatía no será posible acertar fielmente a la descripción de la experiencia por su carácter de intruso.

 

  1. Comenta brevemente esta frase de Villoro: La realidad, que ocurre sin pedir permiso, no tiene por qué parecer auténtica. Uno de los mayores retos del cronista consiste en narrar lo real como un relato cerrado (lo que ocurre está “completo”) sin que eso parezca artificial. ¿Por qué la utiliza para describir el reto de la verosimilitud en la crónica?  

 

En la crónica, la credibilidad no se busca lograr mediante un calco exacto de la realidad, sino que parte de un punto de vista subjetivo. Así, ante una realidad extensa, el periodista debe seleccionar con pinzas y escrutinio los atributos de la misma que necesitan ser contados para llevarle al lector solo la parte de la historia que quiere y vale la pena mostrar. Por esto Villoro separa la autenticidad del relato cerrado que hace el cronista, porque no depende la una de la otra. 

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